Nuestro objetivo aquí en la comunidad de la chirimoya es proporcionarte el mayor portal de información de esta fruta de todo Internet. ¿Una meta demasiado utópica? Quien sabe. Como dijo Eduardo Galeano, para eso sirven las utopías, para caminar.

Ahora es el turno de hacer un repaso de las propiedades y usos medicinales de la chirimoya. Con ello, cerramos, de momento, el ciclo informativo de nuestra fruta favorita. De la A a la Z, he aquí una lista de enfermedades y dolencias que la chirimoya ayuda a combatir ;)

Anemia: Dado su alto contenido energético y de hierro.

Artritis: Por su vitamina C y calcio.

Colesterol: El zumo de chirimoya ayuda a frenar el colesterol dañino.

Convalescencia: Por su efecto tonificante y estimulante.

Crecimiento infantil: Gracias a su contenido en calcio.

Debilidad general: Tiene efectos vigorizantes y estimulantes naturales.

Descalcificación: Por su alto contenido en calcio.

Diabetes: La chirimoya regula el nivel de glucosa en sangre.

Diarrea: Por su contenido en vitamina C.

Dispepsia: Por su alto contenido en fibra y vitamina C, y por su efecto ansiolítico y calmante.

Enfermedades cardiovasculares: Por su bajo contenido en grasas y alto en proteínas y fibra.

Estreñimiento: Para combatirlo, nada mejor que la vitamina C que la chirimoya posee.

Fatiga: El zumo de chirimoya es vigorizante para aquellos con cansancio.

Gastritis: De nuevo, gracias a su vitamina C.

Hipertensión: Ayuda a controlar la presión sanguínea.

Osteoporosis: Por su contenido en calcio.

Reumatismo: Por su contenido en vitamina C.