En Latinoamérica, especialmente en Brasil, una forma muy recurrida de cocinar el plátano o banana es friéndolo. En el país carioca se utiliza principalmente acompañando al arroz y es un plato que millones de personas comen cada día, especialmente los más humildes, por sus propiedades nutritivas, bajo precio y delicioso sabor.

En esta receta, vamos a darle una vuelta de tuerca al plátano frito haciendo de él el elemento principal del plato y acompañándolo de una sabrosa salsa de chirimoya. A mí, desde luego, me suena excelente, ¿y a vosotros? Espero que también. Vamos a ver cómo se hace.

Ingredientes para 2 personas:

  • 3 plátanos de Canarias (o bananas en su defecto :o)
  • 8 fresas
  • 1 chirimoya
  • 1 cucharadita de menta picada
  • 1/2 vaso de zumo de naranja
  • 3 cucharadas soperas de zumo de lima
  • 2 cucharada sopera de azúcar morena
  • 3 cucharadas de mantequilla o margarina
  • 1/4 vaso de ron con especias

Preparación:

Pelamos y troceamos las fresas y la chirimoya, ésta también habiéndole retirado los huesos. Las juntamos en un bol junto con el zumo de lima, el de naranja y la cucharadita de menta. Removemos hasta mezclar bien y lo dejamos aparte de momento.

Ponemos sobre el fuego una sartén antiadherente a temperatura media, sobre la que añadimos la margarina. Cuando ésta se haya derretido, añadimos el azúcar morena y cocinamos unos minutos (no más de 2 o 3). Veremos que el azúcar se habrá disuelto completamente entre la margarina o mantequilla. Justo entonces, añadimos el plátano o banana cortada radialmente. Cocinamos durante 3 minutos más y añadimos el ron. Vamos moviendo y cubriendo los plátanos con la salsa de ron y margarina durante unos minutos más.

Finalmente, lo pasamos a un plato y pondremos sobre este maravilloso plátano frito la salsa de chirimoya y fresa que habíamos preparado con anterioridad.

¡Et voilà!