Biodiversidad Uninorte

Diego Cortés, Joaquín Hann, Zoraida Fajardo, Robin Casalla, quienes estuvieron en la apertura del simposio.

La chirimoya y la guanábana son dos frutas tropicales que Diego Cortés, profesor e investigador de la Universidad de Valencia (España), ha estudiado con mucho detenimiento. Sus investigaciones reflejan que algunas moléculas de estas dos frutas tienen componentes en sus semillas que podrían tratar el cáncer.

Cortés fue uno de los invitados especiales al simposio Biodiversidad en el Caribe Colombiano, un espacio académico creado por la Universidad del Norte para el desarrollo de la región colombiana.

El investigador español afirmó que parte de la composición de las frutas también puede ser utilizada para curar enfermedades del sistema nervioso, como la depresión.

Dentro de la ponencia, Cortés explicó cómo utiliza su material de investigación para luego incluirlo en un ciclo de producción de medicinas.

En el CV del grupo de investigación Laboratorio de Farmacoquímica de la Universidad de Valencia, liderado por el propio Cortés, podemos ver todos los proyectos llevados a cabo en esta área por el reconocido investigador español, en los que se centra en la investigación de la actividad anticancerígena de las acetogeninas presentes en chirimoyas y otras annonas.