Es nuestra intención traeros recetas deliciosas, unas veces más sencillas y otras más elaboradas. Hoy os traemos una deliciosa mousse de chirimoya con pétalos de rosa que entra dentro de este último grupo. Tiene su complejidad pero os podemos asegurar que el resultado es espectacular. ¡Vuestra familia e invitados quedarán encantados! El postre es de lo más original, vamos a ver cómo se hace:

Ingredientes para 10 personas (ya que lo hacemos, ¡que sea a lo grande!):

  • 1 sobre de gelatina incolora (y sin sabor, a ser posible)
  • 5 claras de huevo
  • 2/3 vaso de azúcar común
  • 2 vasos de pulpa de chirimoya
  • 1 vaso y medio de leche desnatada
  • 3 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 4 cucharadas soperas de azúcar glacé (azúcar glass)
  • 20 pétalos de rosa comestible

Preparación:
En una olla, colocamos el azúcar y 5 cucharadas soperas de agua. Lo ponemos a fuego medio y esperamos, sin parar de remover, a que el azúcar se derrita. Justo entonces, paramos de remover y lo dejamos hervir unos minutos más, para obtener un sirope denso de azúcar.

Mientras tanto, ponemos 3 claras de huevo en el envase de la batidora y las batimos. Sin parar de batir, vamos añadiendo el sirope de azúcar bien caliente. Cogerá una textura firme y será entonces cuando nos detengamos.

Por otro lado, batimos hasta que se mezcle bien la pulpa de las chirimoyas, la leche y la mitad del azúcar que necesitamos.

Ahora es momento de diluir la gelatina en un poco de agua fria y ponerlo a derretir en el microondas o al baño maría. Una vez disuelta, se la añadimos a nuestra mezcla de chirimoya y leche y batimos un poquito más.

A continuación, es hora de mezclar todo: las claras de huevo con el sirope de azúcar junto con la gelatina y la pulpa de chirimoya y leche batidas. Batimos todo suavemente y obtendremos una suave textura y delicioso sabor: nuestra mousse de chirimoya.

Finalmente, distribuimos la mousse en 10 vasos o moldes y los ponemos en la nevera de 2 a 3 horas. Mientras tanto, vamos lavando los pétalos de rosa y los dejamos secar.

En un bol, juntamos las 2 claras de huevo restantes y 2 cucharadas de aceite de oliva, mezclando con un tenedor. Con ayuda de un pincel de cocina, empapamos los pétalos con esta mezcla y, acto seguido, los pasamos por azúcar glacé.

Ya sólo queda colocar los pétalos en una bandeja apta para horno (previamente huntada con un poquito más de aceite) y hornear a fuego lento hasta que nuestros pétalos de rosa estén bien crujientes (de media hora a 45 minutos).

Para terminar, adornamos con 2 pétalos de rosa cada mousse de chirimoya.

¡Et voilà! ¿Os parece complicado? Os aseguramos que no lo es tanto :o)